Nueva Chicago 


SU HISTORIA

Este trabajo pretende ser una reseña, de la historia del Club Nueva Chicago. La entrega será en forma continua, a partir de Agosto del Año 2002, estas imágenes que usted esta mirando, son un aporte al conocimiento de la historia verdinegra y sostén de mis mejores sueños. En suma; un compromiso más con nuestro tiempo, nuestra historia y con la gente la que acompañó a Chicago a forjar su grandeza.

NELSON DAVID PEREYRA

 

 

A MANERA DE PRÓLOGO

Con el correr de los años, casi sin notarlo, pequeñas modificaciones van produciendo cambios precisos de tal hondura, que al decir de un científico: "Una determinada situación o un objeto, puede llegar a sufrir variaciones tan profundas, que lo transforman en algo irreconocible". Cuando nuestro club nace hacia 1911, el Barrio esta iniciando su sueño de Barrio; crece el amparo de un centro de trabajo ciudadano -EL MATADERO- y ese emprendimiento, a imagen y semejanza del norteamericano, ya famoso, nos da nombre de pila bautismal: NUEVA CHICAGO. Aquella situación fue motor de progreso, pero en un determinado momento, cuando el barrio ya era adulto, se interrumpe, ¿Quién hubiera imaginado tiempo atrás la claudicación del frigorífico Lisandro de la Torre?. ¿Quién la orden de piqueta al recordado Hospital Salaberry? (me acota el corazón). Pero estos hechos se fueron sucediendo; como el dolor que nos produjo, en su momento también, la cesación de los tranvías, nuestro famoso 48, llorado por muchos, pero desterrado y alejándose para convertirse en una postal que se ahoga en el sepia del olvido. Los cambios no perdonan y contra ellos no vale otra solución que adaptarse y seguir adelante. Por eso en esta memoria, debemos convenir que en sus inicios Nueva Chicago Club fue como todo sueño primero, una bandera erigida con el objeto de defender futbolísticamente este lugar geográfico que es el Barrio. El tiempo fue determinado el contexto social que le compete a una Institución señera, haciendo evidente sus valores recreativos, culturales y comunitarios. De modo que bajo los colores queridos de su bandera, Chicago pasó a ser centro de reunión, faro de comunicación y foro de formación, suponemos que de este modo se opera el cambio y la adaptación aconsejable para poder persistir y seguir adelante. Estos noventa y un años nos encuentran de pié y mirando el futuro, convencidos, mas que nunca, de nuestra identidad barrial e identificados con esa realidad, variante que nos solicita presencia en todos los frentes ciudadanos. Siempre con los colores verdinegros que soñaron, aquellos que nos soñaron por primera vez.

EDUARDO JOSÉ WEIDMANN

 
 
AÑOS
1911 - 1920 1931 - 1940
1921 - 1930 1941 - 1950